miércoles, 25 de marzo de 2026

 LA PAZ ESTOICA


Titulo: La paz estoica
Editorial: Deusto
 
Sinopsis y valoración personal: El estoicismo fue, desde su origen en la Grecia antigua, una filosofía para afrontar la existencia con serenidad, fortaleza y alegría interior. Más de dos mil años después, el ruido del mundo parece ensordecer toda calma posible, Miguel Sandín nos recuerda que el pensamiento estoico sigue siendo la brújula más clara para no extraviarnos en medio del caos.
La paz estoica no es un tratado académico ni un manual de autoayuda: es un viaje personal por una tradición que nos enseñó a vivir con sentido y a encontrar equilibrio en la adversidad. Con un tono profundamente humano y claro, Sandín nos muestra las enseñanzas de Zenón, Séneca, Epicteto y Marco Aurelio y convierte las grandes virtudes estoicas.
Mi valoración personal de "La paz estoica" es de MUY RECOMENDABLE, otorgándole 4 tréboles. Su lectura me ha hecho recordar mi aburrido contacto con la asignatura de filosofía durante mi periodo estudiantil en el bachillerato. Me pregunto si ese odio que le tuve a los filósofos fue por culpa de mi indolente adolescencia o por culpa de Luis (un profesor que nunca me transmitió buenas sintonías). Ahora, a mis 56 años, gracias a la editorial Deusto y a Miguel Sandín he tenido la oportunidad de volver a encontrarme con la filosofía de los estoicos y poder enfocarla desde una perspectiva cercana y fresca, pero sobre todo actual, práctica y muy enriquecedora mentalmente. Aquello que tenía estigmatizado como un verdadero tostón, Miguel me lo ha traducido con una perspectiva humana donde cada capítulo se disfruta como una charla entre el maestro y el discípulo ya sea caminando por las sombras del retiro o tomando unas cervezas en cualquier bar de Malasaña. Estas conversaciones están construidas con un lenguaje sereno y real que te lleva a intentar aplicarlas desde el primer momento en la vida cotidiana. Tras la lectura de cada capítulo mi objetivo era empezar el día trabajando el implementar dicha "sabiduría" en mi vida diaria, ya fuera a nivel laboral, social y humano en un mundo cada vez más egoísta, egocéntrico, lleno de maldades y sin razón. Sandín nos invita a afrontar este mundo lleno de ruido ensordecedor con un viaje personal de la mano de una tradición milenaria que pretende afrontar la existencia de la serenidad, la fortaleza, la felicidad o la alegría interior como algo que va intrínseco a los ideales estoicos. Aspectos que a lo largo de nuestra existencia han sido parte de nuestra filosofía de vida.

Como amante de la historia me viene a la mente el claro ejemplo de los belicosos espartanos, las disciplinadas legiones romanas o el de nuestros gloriosos tercios españoles). Me llama mucho la atención la perspectiva de los estoicos sobre la felicidad: "Los estoicos no buscan ser felices por eso siempre lo fueron". 

 

"Sin dolor no creces,

Sin metas no avanzas,

sin esfuerzo no progresas,

sin disputas no cambias".

 

Sin duda este viaje en forma de libro representa una defensa del pensamiento como arte de la medida, el lugar donde la razón y la emoción se reconcilian para tratar de llevar una vida integra y plena, pero sobre todo la lucha por intentar vivir mejor desde nuestro interior, con una alegría libre independiente del destino. Las circunstancias sociopolíticas actuales resultan tan inestables, tan propensas al conflicto e impredecibles como lo eran en el siglo III a. C. Todos estos matices resaltan la gratitud y la necesidad de poder aprender con libros como este. Un aspecto importantísimo y clave es el hecho de que la naturaleza humana no ha variado de manera sustancial. El buscar el estoicismo como modo de vida no es un ejercicio fácil, ni desde nuestro punto de vista persona, ni desde el la sociedad actual, pero la única opción que resulta lamentable es carecer de una filosofía de vida como referente y de permanente búsqueda. Enhorabuena y gracias a Miguel por permitirnos caminar con la lectura de "La paz estoica" a un oasis de aprendizaje en estos tiempos tan oscuros.


1 comentario:

  1. Muchas gracias por tus palabras, Juan Carlos. Me alegra mucho que alguna de las ideas te haya sido útil. Un abrazo.

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