domingo, 10 de mayo de 2026

 EL FIERO TURCO EN LEPANTO


Titulo: El fiero turco en Lepanto
Autor:  Federico Supervielle
Editorial: La esfera de los libros 
 

Sinopsis y valoración personal: Miedo en las aldeas costeras españolas, asoladas por corsarios berberiscos, y en una Roma que estaba en el punto de mira del sultán. Con Europa conteniendo el aliento, Pío V consiguió reunir bajo la bandera de la cruz a España y Venecia.

Al mando de un jovencísimo pero bizarro Juan de Austria, la Liga Santa busca al turco en la mayor confrontación naval de su tiempo: Lepanto. El joven capitán general cuenta con la experiencia y el don de mando del mejor marino de la historia. Álvaro de Bazán, y con miles de cristianos anónimos que se jugaran la vida en defensa de sus valores y su fe. Entre ellos, uno que pasaría a la historia como el Príncipe de los Ingenios: Miguel de Cervantes. 

Mi valoración personal de "El fiero turco en Lepanto", es de MUY RECOMENDABLE, otorgándole 4 tréboles. Sobre la batalla de Lepanto se han escrito ríos de tinta. Hemos tenido conocimiento de sus personajes principales, las alianzas políticas de varios países, incluso del armamento usado o de las tácticas realizadas en la contienda. Federico construye su obra como un camino temporal y humano de los personajes (unos reales y otros ficticios) dando pábulo incluso al lado enemigo, donde el dialogo es una ayuda más para que el lector se introduzca en la batalla como un fiero soldado cristiano. Desmenuza pormenorizadamente la vida en el mar, desde los galeotes, la existencia de suministros, el trajín diario y cotidiano en las embarcaciones, tanto en el momento de preparar la batalla como una vez enfrascados en ella. Me parece muy interesante dotar a la obra de personajes ficticios que acompañan a nuestros ilustres (Cervantes, Don Álvaro de Bazán, D. Juan de Austria, el maestre Lope de Figueroa) en la batalla, pero sobre todo dándoles el matiz humano, mostrando sus miedos, sus dudas, sus inquietudes, sin abandonar la camaradería, el honor y la disciplina. El bagaje de Federico como marinero profesional nos demuestra un perfecto y exhaustivo control de la vestimenta militar, el orden en combate, el armamento usado, el diseño arquitectónico de las naves tanto de las cristianas como de las turcas y un argot marinero que a pesar de sus tecnicismos nunca aburre al lector, todo lo contrario, su lectura nos introduce en la batalla, oliendo el sudor y la sangre de los combatientes, escapando de las hondonadas de los cañones enemigos y acabando cubierto de pólvora, sangre y magulladuras. No olvida mencionar la importancia que tuvo el fanatismo religioso de la época para formar la liga santa que luchaba en nombre de Dios contra el turco. El autor para enriquecer y demostrar aún más la exhaustiva documentación de la que se ha rodeado y contrastado para realizar la novela nos adjunta en cada capítulo unos mapas complementarios rigurosos y fidedignos donde se muestran los movimientos de ambos contendientes en todo momento. Tal y como ocurre con las obras de Federico Supervielle desde sus primeras páginas prepara a lector para entretenerle e instruirle sobre algún hecho histórico ocurrido en nuestra gloriosa patria, pero es en el momento de la batalla donde surge su verdadero perfil. Federico es un experto y magnífico "contador de batallas". Los diálogos entre capitanes y soldados son extraordinarios, enriquecedores, llenos de camaradería, de compromiso con el compañero, de auténtica fidelidad al rey y a Dios, llenos de valentía y dureza llegando incluso a venerar a sus mandos. "El fiero turco en Lepanto" es una interesante, extraordinaria, didáctica novela de obligada lectura y reflexión que narra los acontecimientos que ocurrieron en torno a 1571 en el mediterráneo entre dos civilizaciones cargadas de ambiciones y donde unos personajes cruciales de la cristiandad dieron un rumbo a la historia que cambiaría la situación geopolítica del momento y de la futura historia de Europa y del mundo. Tras la lectura de esta obra quiero rendir un sincero homenaje a los soldados patrios, unos relevantes y conocidos y otros anónimos y nunca valorados, que mostraron sublimes capacidades de mando y organización militar y estratégicas y que siempre antepusieron el bien del compañero al suyo propio o que velaron por el interés del grupo antes de dictaminar una orden en combate, salvaguardando la vida de sus soldados, quienes siempre demostraron honor, compañerismo, valor, disciplina y valentía.


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