miércoles, 13 de septiembre de 2017

OS SALVARÉ LA VIDA


Datos Técnicos: 
Titulo: Os salvaré la vida
Autor: Joaquín Leguina y Rubén Buren
Editorial: Espasa

Comentario y Opinión Personal:
Como hice en la entrada anterior con la portada de "La mala hierba" quiero destacar de nuevo en esta ocasión la elección de la portada de "Os salvaré la vida" que tras su lectura toma sentido de manera muy acertada.
Partiendo de frases como: "España es un país sin memoria"  y  "Se puede morir por las ideas, pero nunca matar por ellas" Joaquín Leguina y Ruben Buren construyen la novela premiada con el Alfonso X el Sabio de novela histórica 2017. Escrita a cuatro manos y basada en los relatos de la abuela de Ruben narra las vicisitudes de un gran olvidado de la época que transcurre entre la defensa de Madrid en 1939 y los últimos años del franquismo.
"Os salvaré la vida" es una novela solida y emocionante que narra las vicisitudes de Melchor Rodriguez, el Ángel Rojo. Fue un anarquista humanista que evitó vejaciones y muertes de miles de españoles de todo sesgo político durante la Guerra civil siendo delegado de prisiones en Madrid en el bando republicano. La novela esta estructurada en tres partes, y muestra de manera muy acertada y concisa los escenarios por que los transcurre.
La primera parte se inicia con la tensión de la contienda gracias a un puñado de personajes de diversas ideologías y creencias que no pueden abandonar el palacio del marqués de Viana, que se convierte en escenario principal.
En la segunda parte acompañamos a Melchor a través de los lugares clave de su vida. Desde su nacimiento en el barrio de Triana hasta el Madrid de la dictadura de Primo de Rivera. En esta etapa destaca la guerra, las sacas comunistas y el recorrido por la prisión de Alcalá de Henares o los fusilamientos de Paracuellos del Jarama.
La tercera parte se enmarca en un Madrid triste y gris de la posguerra con la Dirección General de Seguridad (en la Puerta del Sol), como macabro destino de quienes se oponían al régimen. Igualmente la Corrala de Lavapies juega un papel muy importante, convirtiéndose en un elemento más y en el detonante de algunos conflictos personales y sociales de los personajes.
Mi valoración personal para "Os salvaré la vida" es MUY RECOMENDABLE,otorgándole 4 tréboles de los 4 posibles. Si bien las novelas de la guerra civil no son mis preferidas, en este caso no estamos ante una simple biografía novelada, sino ante una novela que hace homenaje a un hombre justo, valiente,complejo en sus principios, idealista y utópico con sus ideas políticas y sociales, pero para el que siempre prevaleció el individuo sobre sus posibles ideas políticas, religiosas o económicas y  al que una vez más este país y los políticos de la Transición (principalmente Santiago Carrillo) han dejado en el olvido para tapar miserias y encumbrar siempre a los más necios y miserables. 

domingo, 10 de septiembre de 2017


LA MALA HIERBA

Datos Técnicos: 
Titulo: La mala hierba
Autor: Agustín Martínez
Editorial: Plaza y Janes

Comentario y Opinión Personal:
De manera intencionada me he dejado para el final del verano la lectura de dos novelas escritas por guionistas ("Secretos Imperfectos" comentada también en mi blog).  Sin duda ha sido un gran acierto.
Antes de entrar a comentar la novela quiero destacar su espectacular y llamativa portada así como un precio muy razonable (17,90 euros). 
"La mala hierba" es un thriller psicológico con una excelente y acertada fuerza narrativa,  con una enorme carga emocional, con unos personajes que destilan rabia, odio y frustraciones personales enganchándote a unos capítulos cortos que transcurren saltando en el tiempo para recordar situaciones anteriores de la trama y todo bajo una ambientación opresiva en un pequeño pueblo de la costa mediterránea llamado Portocarrero. Como experto guionista Agustín mantiene durante toda la novela un ritmo tenso, dando giros constantes a la trama, etiquetando a todos los personajes como posibles asesinos, pero dejando pistas (casi siempre falsas) de hacia donde puede ir el final de la novela. Deja en manos del lector una clara reflexión sobre las relaciones familiares (principalmente entre padres e hijos), la educación de nuestros hijos y el uso de estos en las redes sociales, las incidencias que en cada individuo puede haber marcado la actual crisis económica, así como  la pregunta de: ¿hasta dónde estamos dispuesto a llegar por salir de una mala situación?
El pueblo de Portocarrero, las inclemencias climatológicas del desierto y sus habitantes con sus miedos, sus odios, su repulsa hacia los forasteros, su incomunicación, sus envidias son sin duda una parte muy importante en la novela.
Agustín no sólo da giros a la trama. Se permite dar giros en la narración de la novela. Simultanea la aparición de un narrador omnisciente con capítulos relatados en primera persona, dándole una nueva y enriquecedora variedad a la novela.
Mi valoración personal para "La mala hierba" es MUY RECOMENDABLE, otorgándole 4 tréboles de los 4 posibles. Se trata de una novela con prosa sencilla, dialogos rápidos, una trama solida, muy directa, ritmo ágil, muy escénica, con personajes muy bien descritos, una ambientación magnifica y opresiva, en la que nada es lo que parece y todo es susceptible de recibir un giro más hasta llegar al final de la novela.
"La mala hierba", es un puzzle narrativo el que el autor nos coloca la primera ficha (durante el primer capitulo), para luego demostrarnos que incluso esa pieza es errónea y su colocación definitiva no es esa que el nos propuso, o sí. No lo sabrás hasta las últimas páginas donde se desarrolla el final de una manera magistral y muy acertada.

viernes, 25 de agosto de 2017

VIRGINIA Y ALFREDO, MIS PADRES, MAYORDOMOS DE SANTA ISABEL 2017

Ha sido siempre tradición que el pueblo de La Peña (Salamanca) celebrara durante el primer fin de semana de julio la festividad de su patrona Santa Isabel (prima de la Virgen María), y que un vecino fuese de manera voluntaria, y siempre devota, el Mayordomo de dichas fiestas. 

Era la costumbre que el Mayordomo pagara el vino a los mozos del pueblo y también el baile en la plaza (amenizado por Cándido "el tamborilero") para todos los vecinos. En aquellos años en lo que apenas se tenía nada, nunca faltó un vecino dispuesto a sufragar dichos gastos en pro de la fiesta de su pueblo para alegría de sus vecinos y amigos, pues se convertía en el único día del año en el que "desatendían" las diarias labores del campo; incluso mi abuela Encarnación era el único día del año que no atendía a los pacientes que venían a su casa para recibir sus masajes. Pero desde hace bastantes años (creo que la anterior fue Loli, la mujer de Sinforiano), nadie había vuelto a continuar con esta altruista tradición, y las fiestas de Santa Isabel se sucedían anualmente sin la figura del Mayordomo, hasta que el pasado año durante esta fiesta mi padre nos propuso la idea de que ellos querían ser los Mayordomos para la del año 2017.
 
Viendo la ilusión que les hacía, y dado que año tras año desde que se han jubilado han hecho todo lo posible para ayudar a sus vecinos y amigos, tanto mi familia como mis amigos (principalmente mi querido amigo Mariano Jiménez y el maestro Agustín Montes) nos pusimos rápidamente a su disposición para ayudarle en todo lo que necesitara, aportando ideas para que su pueblo le recordase y nuestros antecesores se sintieran orgullosos.


Para conmemorar dicho evento, realizamos unas replicas de la Ermita de Santa Isabel con una placa conmemorativa de la mayordomía de mi padre. Los compromisos de mis padres eran tan numerosos, así como el coste de material y tiempo, que nos resultaba muy elevado realizar todas las que hubiésemos querido, por lo que tuvimos que realizar tan solo copias para los que más se habían involucrado con el mantenimiento de la Ermita y los miembros de la Comisión.
Como era de esperar, todos los vecinos del pueblo se mostraron muy comprometidos ayudando a mis padres. Vecinas y amigas acudieron voluntariamente a limpiar la Iglesia de San Pedro de arriba a abajo y, posteriormente, mi madre como Mayordoma engalanó con preciosas flores y sus mejores manteles el altar para la Misa Mayor del día de la fiesta, así como las andas de las respectivas imágenes que procesionarían durante esa mañana.



Destacar también la colaboración de las amigas y vecinas del pueblo que se vistieron el día de Santa Isabel con su vestidos regionales de la tierra y que amenizaron la Misa Mayor con sus cantos, acompañadas de la música del tamborilero Sinforiano, lo que la hizo más emocionante para todos.


Al salir de la Iglesia portando a Santa Isabel en procesión a la Ermita, quise rendir homenaje a mi padrino y tío Juan fallecido el año pasado (colocándome unas gafas de espejo como las que el llevaba el día de la boda de mis padres), y recordar a todos nuestros parientes fallecidos situando la imagen de frente a la casa de mi abuela Encarnación durante unos breves segundos, con la consiguiente carga emotiva para mi padre. El estandarte lo portaba mi ahijado y primo Iván, y detrás acompañándome en el paso de la Santa fueron mi hijo Mario y mi primo Juan Pablo junto a mi tío Isaac, mientras los Mayordomos emocionados nos seguían en la procesión. Abriendo la comitiva marchaba el hijo de mi primo Javi, Marcos (quien lucia su traje de comunión), portando la cruz con fuerza y buen hacer al paso que le marcaban los mayores.


Mi esposa Maribel, junto a mis primas Beatriz, Mari Tere y Ana Belén portaron devotamente el paso de la Virgen María, quien acompañaba a Santa Isabel hasta su descanso un año más en su Ermita.


Tras los actos religiosos y la procesión, pasamos a ofrecer a todos los vecinos y amigos del pueblo unos dulces típicos de la zona y una sangría realizada por miembros del Ayuntamiento con el vino de mi tío Julián que, como todos los años, fue muy del agrado de los asistentes. Mientras tanto, Maribel repartió juguetes y regalos a los niños visitantes en nombre de los Mayordomos, con el consiguiente agradecimiento por parte de los más pequeños.

Para concluir quiero agradecer en nombre de mis padres y en el de toda la familia la colaboración de todo el pueblo y, sobre todo, a mis primos, tíos y amigos que nos ayudaron portando estandartes, andas, realizando fotos, vídeos, colaborando y repartiendo en el convite y, por ende, acompañándonos en este día tan especial; aún sabiendo que siempre están y estarán para lo que les necesitemos. Igualmente, no quiero dejar pasar la ocasión de agradecer a todos los que cariñosamente y de manera personal quisieron mostrar su satisfacción y dieron muestra de ello a mis padres por lo bien que habían realizado la Mayordomía de estas Fiestas de Santa Isabel 2017. 

Por supuesto, desde aquí quiero invitar al resto de los vecinos de La Peña a mantener año tras año esta tradición que, al menos durante un fin de semana, hermana y reune a todos los hijos y vecinos en torno a una buena tertulia y una sangría en la Plaza recordando así a muchos de ellos los años que pasaron en su pueblo.